
Con inicios en la década del 40, cuando una familia de inmigrantes consigue trabajo limpiando cines, luego pistas de baile del Tabarís, El Rosedal y otras tanguerías. De ahí a depósitos en la zona de barracas que luego abrirían sus propias plantas fabriles.

¿Cómo trabajaban?
"Todo a mano, lavando los pisos de madera con aguarrás y luego encerar con cera en pasta derretida mezclada con nafta, pasada con lampazo y después lustrado con cepillos en el pie, también pasar viruta cuando se acumulaba mucha cera. Los pisos de las oficinas tenían cada uno 50 metros por 200 calculá por 5 pisos cuantos metros. Y lustrado con el pie, todos los viernes lavar y encerar y el sábado lustrar"

Este desarrollo y crecimiento de la industria también los hizo crecer y desarrollarse, incorporando personal y acompañando la iniciativa y vocación de quienes día a día construían un país.
Cuatro generaciones después, el mismo espíritu emprendedor y la voluntad de servicio se alinean con cada cliente.
Conocemos, por experiencia, que el mejor negocio es que nuestro cliente haga su trabajo lo mejor posible y sabemos como hacerlo, desde hace 4 generaciones.